EMPRENDER ES APRENDER Y CRECER

El camino del emprendedor está combinado por un torbellino de emociones. Somos apasionados y estamos convencidos de lo que hacemos, lo que nos hace felices, pero también existen ciertas dudas y miedos que nos hacen ser más prudentes. En estos 12 años no todo fue fácil, la clave fue mantener la calma para tomar decisiones certeras y sin apuros.

Fundamos Pipe en 2013, pero el sentimiento emprendedor comenzó desde que éramos muy jóvenes. Tanto es así, que en muchos momentos la edad nos podía jugar en contra. Uno de los founders de Pipe cuenta entre risas: “A los 20 años estaba empezando mi primer emprendimiento, tenía que contactarme con un abogado y me sentía en inferioridad de condiciones para hablar con él”. Sin embargo, agregó que el ánimo emprendedor te empuja, hace que te tires a la pileta y te obliga a dejar atrás todas esas inseguridades y miedos.

Desde nuestra experiencia aprendimos que lo más importante es caminar con pasos firmes, sin apresurarse ni correr. En Pipe, antes de hacer intentamos pensar bien todo, analizar los riesgos y oportunidades de arriba a abajo para lograr avanzar por el camino más seguro en pos de alcanzar los objetivos que nos propongamos. 

Debido al contexto complejo e incierto, se hace difícil emprender en la Argentina, y en consecuencia nos enfrentamos a una gran dificultad… Hacer que las personas se pongan la camiseta de la empresa, confíen y apuesten al proyecto. Sin embargo, aprendimos que el primer paso es estar convencidos desde nuestro lado, como fundadores, para lograr contagiar el compromiso y los valores.

Nosotros tenemos como objetivo que los colaboradores de Pipe se sientan parte y sean conscientes de que su trabajo aporta valor y  nos permite crecer día a día. Finalmente, habiendo enfrentado varias tormentas, hoy, nuestro equipo está consolidado y se encuentra remando hacia el mismo lado.